22 de agosto de 2017

Zorongollo

Queridos seguidores, hoy tenemos Zorongollo o ensalada de pimientos asados. Es muy típico en mi tierra, Extremadura y la verdad es que para el verano es muy fresquito y combina con cualquier cosa como guarnición o también como aperitivo.
A quién no le gustan unos buenos pimientos rojos asados? mmmm...el olor que dejan en toda la casa cuando están en el horno, es una delicia.
Muy sencillo como siempre, aunque lleva algo de tiempo. Por eso, yo aprovecho y hago cantidad. Además puedes congelarlo en raciones para cualquier día que te apetezca.

Os cuento los beneficios del pimiento rojo asado:

Debido a su alta concentración de vitaminas A y C, los pimientos rojos asados ​​son una rica fuente de antioxidantes. Los antioxidantes ayudan a prevenir el daño de los radicales libres. Los pimientos rojos son ricos en el pigmento beta-caroteno, que se convierte en el cuerpo en retinol, una forma de vitamina A, durante el proceso digestivo. La vitamina A es necesaria para la salud ocular y mantener la piel sana, y las membranas y tejidos blandos. La vitamina C proporciona soporte para el sistema inmunitario. Los pimientos rojos asados son un alimento de bajo colesterol y mucho sabor bajo en grasa.
Fuente: "muyfitness.com"

Pues nada, vamos al lío y espero que incorporéis esta receta en vuestra cocina!



Ingredientes:

  • 8 pimientos rojos que tengan bastante carne.
  • 1 cebolla grande
  • Aceite de oliva
  • Vinagre de vino o de manzana
  • Sal
Preparación:


Lava los pimientos y ponlos enteros sobre una bandeja de horno. Yo para 8 pimientos usé 2 bandejas (según el tamaño de los pimientos) y pongo papel aluminio para recoger bien el caldo que van dejando.
Ríegalos con un chorro de aceite de oliva y ponles un poquito de sal.

Mete las bandejas en el horno a unos 180º. Déjalos media hora por una cara y después dales la vuelta y déjalos hornear otra media hora. Como van mermando de tamaño, yo los acabo poniendo todos en una bandeja cuando les doy la vuelta. Pasada la hora de horneado, apaga el horno y déjalos reposar dentro a puerta cerrada durante unos 15min.

Sácalos del horno y pela los pimientos en el momento que ya no quemen. No dejes que se enfríen o será imposible arrancarles la piel! Quita con cuidado el rabo y las pepitas para que queden lo más limpios posible. Ahora con las manos, córtalos en tiras y resérvalos. Recoge todo el jugo que te ha quedado en la bandeja y si tiene pepitas, cuélalo.

Pon las tiras de pimiento en un recipiente, agrega todo el jugo y añade la cebolla pelada y cortada en juliana (hay gente que también les echa ajo pero a mi me gusta más sólo con cebolla)
Aliña con sal, un chorro de aceite de oliva y bastante vinagre. El aliño va al gusto. A mi me gusta que quede fuerte de sabor.

Mételo en la nevera y déjalo 24h antes de comerlo para que cojan gusto. Y a disfrutar de estos estupendos pimientos!








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